Aquí respondo a las preguntas más habituales que me suelen hacer antes de empezar a trabajar juntas.
Lo más habitual es empezar por una sesión 1:1.
Es un espacio donde ponemos todas las cartas sobre la mesa: en qué punto estás, qué te preocupa, qué quieres conseguir y qué te está frenando.
A partir de esa sesión, vemos juntas si tiene sentido seguir trabajando en un proceso más profundo como ALMA o Social Soul, o si con esa sesión es suficiente para el momento en el que estás.
No necesitas venir con la respuesta decidida: la sesión nos ayuda precisamente a encontrarla.
No. La sesión 1:1 es una sesión de trabajo, centrada en ti y en tu negocio.
Durante ese tiempo vamos al fondo de lo que te está pasando, ordenamos ideas y abrimos opciones que quizás tú sola no estás viendo.
Si al finalizar veo que alguno de mis programas puede ayudarte más, te lo diré con honestidad. La decisión de seguir o no siempre será tuya, sin presión.
Trabajo con personas que tienen un negocio de servicios o una marca personal y que ya han demostrado que saben sacar proyectos adelante.
No estás empezando desde cero: ya tienes clientes, experiencia y resultados… pero sientes que el modelo actual ya no te sirve del todo.
Mis programas son para ti si quieres crecer con intención, tomando decisiones más conscientes, y dejar de vivir con la sensación de ir a medias entre tu negocio y tu vida.
No se trata del tamaño del negocio, sino del momento vital y profesional en el que estás.
Si no sabes dónde encajas, volvemos al punto 1: empezamos por la sesión 1:1 y lo vemos juntas.
Antes de entrar en cualquier programa, revisamos muy bien tu situación y tus expectativas para asegurarnos de que lo que elijas tenga sentido para ti.
Mi prioridad es que estés donde de verdad te vaya a aportar.
Si en algún momento del proceso siento que necesitas otro tipo de acompañamiento (dentro o fuera de mis programas), también te lo diré con claridad.
Prefiero relaciones honestas a procesos forzados.
Mi metodología integra mentalidad, estrategia y propósito. Eso significa que vamos a hablar tanto de números y decisiones de negocio, como de cómo te sientes, qué piensas y qué quieres construir con tu vida.
No necesitas ser espiritual ni etiquetarte de ninguna forma.
Solo estar dispuesta a mirarte de frente, hacerte preguntas honestas y tomar decisiones coherentes con lo que descubras.
Cada persona y cada negocio son diferentes, pero hay algo que se repite mucho cuando terminamos de trabajar juntas:
Los resultados externos (más clientes, más facturación, cambios de modelo…) suelen llegar como consecuencia de ese trabajo interno unido a una estrategia clara.
Solo tres cosas:
El resto —el “cómo”, el “cuándo” y el “por dónde empezar”— lo resolvemos juntas en la sesión o por email.
Tienes dos formas de empezar:
Si después de leer todo esto sigues sintiendo un “sí, pero me da vértigo”, estás justo donde muchas de mis clientes estaban antes de dar el paso.
El miedo suele aparecer cuando estamos a punto de hacer algo importante.
No se trata de no sentirlo, sino de decidir quién manda: si el miedo o tu liderazgo interior.
Lorem ipsum…